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Contra todo pronóstico, ya que el Madrid partía como el gran favorito
para coronar tanto la Liga como la Euroliga, el equipo catalán doblegó a
su rival con un 3-1 al que nadie hubiese apostado, después de que el
equipo de Xavi Pascual haya sido un mar de dudas esta temporada, con un
momento muy delicado en Europa, donde, precisamente el equipo madridista
le dio un buen repaso en Milan en la semifinal al de la Final entre
Cuatro.
El partido en el Palau tuvo de todo, incluso un exceso de
tensión que acabó con el entrenador del Madrid, Pablo Laso, expulsado
en el tercer tiempo por reincidir en sus protestas y perder los nervios.
Fue un momento clave, en el que el Barcelona parecía encaminado a dar
la estocada final, pero el Madrid, con más vidas que un gato, resurgió,
sacó lo mejor de sí con un Mirotic que ejerció de líder y llegó a
empatar el partido, pero a falta de 21 segundos, uno de los jugadores
más flojos en toda la temporada, como ha sido el polaco Maciej Boleslaw
Lampe, endosó un triple mortal que sentenció el partido.
Intenso
primer parcial en el que el Madrid envió un mensaje inequívoco:
intensidad y agresividad en todas las acciones. No habían pasado ni
cuatro minutos y, tras un aviso de los colegiados, el banquillo
madridista recibió una técnica por protestar, cuyo tiro transformó
Navarro (7-5). Esa acción no hizo amilanar a un Madrid intensísimo, pero
con problemas en ataque, donde la defensa individual del Barça logró el
objetivo de anular muchas opciones de su rival e impedir que la mejor
versión madridista se recuperase tras el 2-1 en la serie final.
El
Madrid había propuesto una batalla intensa que le llevó a perder en
ocasiones la concentración, lo que el Barça no desperdició para ir
abriendo poco a poco una cómoda diferencia que se situó en 7 puntos
(14-7), tras un parcial de 7-0 que redondeó Maschbar con un triple. Rudy
Fernández, mermado de facultades, entró con una bandeja cuando todo
apuntaba a un mate (14-10). De hecho, fue así por las dolencias en un
tobillo que le obligaron a sentarse en el banquillo, que alcanzó
cojeando.
Sin uno de sus referentes del Madrid en pista, al Barça
le resultó algo más cómodo disputar los últimos cuatro minutos del
primer parcial, con dos ventajas de ocho puntos (18-10 y 25-17), esta
última tras un triple de Oleson, al que respondió Sergio Rodríguez con
dos tiros para cerrar el primer parcial (25-19).
La intensidad
creció en el segundo parcial, en el que el Madrid apareció con Carroll
ante la baja de Rudy. Reyes y Oleson se erigieron en los anotadores de
ambos equipos en el arranque (30-23). Parecía que el Barça iba a
despegarse pero una doble acción madridista, con canasta de Mejri y un
palmeo de Reyes, situaron un 30-27, que no mostraba la superioridad que
hasta el momento estaba evidenciando el Barça. Abrines, con un triple
(33-27), despertó a su equipo, que había quedado algo doblado por la
respuesta contundente del Madrid en pocos gestos.
El nerviosismo
en el Barça, que veía que no podía desengancharse, también llegó en una
técnica al banquillo tras ser advertido por las protestas. Carroll anotó
la canasta (33-28). Abrines volvió a jugársela desde la larga distancia
(38-31), para sacar a su equipo del atolladero tras una doble falta
para Reyes y Lampe. El Barça encontró su mejor juego y tras un triple de
Huertas y una canasta de Tomic dejó el tanteador en un 45-33, con una
máxima de doce puntos.
Mirotic volvió al campo y comandó a su
equipo para un parcial de 2-7 que cerró el primer tiempo con un 47-42,
que ponía otra vez al Madrid en el partido antes de arrancar un tercer
periodo, que acabó siendo clave. Tras un 2+1 de Darden el partido se
ponía en un 49-47. El bloqueo del Barcelona hizo temer episodios como
los de la eliminatoria contra el Valencia, en que perdió un 0-2 en la
semifinal tras ceder los dos partidos de casa, después de liderarlos.
Nachbar fue al rescate de los suyos con un triple (52-47) y Tomic remató
con cuatro puntos seguidos (48-49), antes de que se produjese la acción
polémica del partido, en la que el Madrid protestó una falta y Laso
acabó expulsado a 6:07 del final.
El Madrid estaba tocado, pero
la marcha de su técnico fue como un 'chute' de adrenalina, que devolvió
la confianza a los suyos, con un Sergio Rodríguez líder y con un gran
acierto de Mejri (61-54), que Reyes y Carroll arreglaron después
(65-57), tras un triple de Navarro.
Se entró en los últimos diez
minutos con muchos jugadores cargados de faltas (acabaron eliminados
Dorsey, min.35, Nachbar, min.36; Mirotic, min.38 y Rudy, min.40). El
Madrid fió todo a su espíritu más que a un juego de equipo que le
llevase a doblegar a un Barça que no acababa de matar el partido. Cuando
Mejri volvió a acercar a su equipo (67-61), una antideportiva de
Carroll dio alas a un Barça y a un Tomic inconmensurable (71-61).
Las
fuerzas empezaron a pasar factura y se vio un juego impreciso y falta
de velocidad. Un 2+1 de Mirotic dejó un inesperado 73-72 que abría
definitivamente el partido para cualquiera de los dos equipos, a falta
de 4:16.
En un intercambio de canastas y de fallos, se llegó a un
enceste de Bouroisis (76-76) con una acción posterior de Navarro en la
que cometió pasos al resbalarse. El Madrid tenía el partido en sus
manos, pero perdió su acción y Lampe, en un lateral del campo, recibió
un balón envenenado para que probase el triple. El polaco, que ha hecho
una buena serie, después de una nefasta Liga, no se lo pensó y a falta
de 21 segundos anotó un triple que hizo venirse abajo el Palau (79-76).
Sergio
Rodríguez intentó reproducir la misma acción pero falló. Abrines anotó
dos tiros libres y a pesar del triple de Darden (81-79), una falta a
Oleson permitió al americano cerrar el partido con dos tiros (83-79),
haciendo inútil la última canasta madridista (83-81).
Una victoria de un equipo muy irregular en toda la temporada. Creo que es el campeón que ha perdido más partidos en la fase regular desde que la liga es ACB.
Hay que destacar nuevamente el mal perder de Laso, a pesar de estar "lesiona", hizo gestos despectivos hacia los árbitros y fue expulsado con una técnica descalificante.
Lo sorprendente es que en la rueda de prensa, se ha intentado escaquear de sus lloros en el primer partido, que se lo ha tenido que recordar (con sus palabras exactas) el periodista. Aún así no ha querido recococer esos lloros. Y eso que su equipo es con diferencia el mejor de Europa, eso si... Solo han ganado la Copa. Y es que a veces, se debe sufrir para ganar