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dijous, 22 de gener de 2009

Cap. 316: El Barça entrega una medalla a Franco

El 27 de febrero de 1974, la directiva del Barça acudía al despacho ministerial de la Secretaría General del Movimiento en la madrileña calle de Alcalá. El motivo la entrega de la medalla por el 75 aniversario del Club azulgrana. Los periódicos del 28 de febrero de 1974 publicaron la fotografía de Franco con la directiva del Barça. Además, se veía en la misma a Utrera Molina (Ministro Secretario del Movimiento), Juan Gich (delegado nacional de Educación Física y Deportes), José Luis Pérez-Payá (Presidente de la Federación Española de Fútbol), Pablo Porta (Presidente de la Federación Catalana) y hasta diecisiete personas más. Montal pronunciaría su discurso y antes o después entregaría a Franco la Medalla de Oro del 75 Aniversario del club azulgrana. El Ministro Secretario General del Movimiento respondió al presidente del Barcelona diciendo que era para él un honor poder recibir y conversar ampliamente con los directivos del Barcelona por todo lo que el club representa en la vida deportiva nacional, y puso de relieve los valores deportivos y culturales de Cataluña. ‘El pueblo catalán’, dijo, ‘tiene un sentido aristocrático de la calidad, que le hace capaz de unas sensibilidades y ofrecimientos abnegados’. Destacó como modélica la labor de la junta directiva barcelonista, "que ha dado palpables muestras de empuje y dignidad y a la que acompaña un amplio espíritu deportivo en una actividad, como es la del fútbol, y el Barcelona, que constituye y debe seguir siendo protagonista de integración social...” La explicación narra que con motivo de la adjudicación en 1973 a Josep Juncadella, presidente de la Penya de Manresa, de la Medalla de Oro del 75º Aniversario de la fundación del club, por el éxito organizativo de la Primera Trobada Mundial de Penyes, intervino Juan Gich, delegado nacional de Deportes y extraordinariamente afecto al régimen, para indicar a la junta que presidía Agustí Montal que sería una desconsideración al jefe del Estado que esta medalla de nueva creación no la tuviese el caudillo. Agustí Montal recuerda que “entonces esas insinuaciones eran algo más que recomendaciones. Pensé que no insistirían demasiado, porque Franco era muy del Madrid, pero un día llegó al club la notificación dándonos día y hora para acudir a El Pardo. Así que llegó el día, nos pusimos el chaqué y fuimos a El Pardo. Nos pusieron en una sala; a los cinco minutos entró Franco vestido de militar, nos dio la mano uno a uno, el encargado de protocolo me devolvió mi discurso, lo leí, le dimos la medalla y el Generalísimo me dio las gracias y se fue por donde había venido”. Con la sensación de olvidar ese episodio cuanto antes, la junta del Barça volvió a Barcelona y se "olvidaron" de consignar este acto en las actas del club. Da la casualidad que este acto se produjo solo 10 días después del humillante 0-5 del Bernabeu y es evidente que se intentaba demostrar que Madrid estaba por encima de Barcelona