Cathonys

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Mushofutbol

dilluns, 1 de juny de 2009

Cap. 497: Partido de homenaje a Manuel Torres

 El 2 de septiembre de 1954, el FC Barcelona rindió un entrañable homenaje a uno de sus empleados más históricos: Manuel Torres "El Barraquer". Este personaje pertenecía al club desde el histórico Campo del Carrer Industria. Su "barraca" servia las veces de vestuario Además se entreabria una nueva cortina en el fútbol. Por primera vez se jugaba un partido con con la iluminación montada en plan serio y con el ánimo de que se perpetuaran en ese lugar Hubo una gran entrada en el estadio de Les Corts, tan grande era la entrada que varios miles de aficionados se quedaron en las puertas por culpa de la falta de entradas. El partido fue contra el equipo aleman del VFB Sttutgart Las alineaciones fueron:  
Barcelona: Rammalets, Seguer, Biosca, Segarra, Flotats, Bosch (Gonzalvo), Basora (Mandi), César (Suárez), Areta (Villaverde), Villaverde (Moreno), Manchon (Villaverde hubo de salir de nuevo para sustituir al lesionado Areta)
Sttutgart: Boegelin, Liebscvergen, Schleiuz, Buchler, Kraus, Kronenbitter, Hinterstockers, Raitingen, Waldner, Blessing, Strothmeyer
Goles: 1-0 Villaverde, 1-1 Blessing, 2-1 Bosch, 3-1 Moreno

Cap. 496: El Barça en sus origenes

 En aquellos tiempos debía ser muy difícil no sentirse contagiado por la buena fe de los primeros años del FCBarcelona. Antes de ingresar en el club, eran los primeros directivos e incluso, a veces los jugadores, quienes marcaban el campo antes de celebrar los partidos. Los entrenamientos se efectuaban a primera hora de la mañana. A las seis ya había jugadores en el campo dando vueltas, y poco después dándole al balón. Y todos los jugadores además eran socios del Club, que pagaban sus cuotas y que después del entrenamiento iban a sus ocupaciones, unos a estudiar, otros a sus negocios y otros a su trabajo cotidiano. Pero este ambiente duró poco, porque un grupo de jugadores se rebeló en contra de ese "amateurismo" integral. Porque en aquellos tiempos otros clubs ya pagaban algún dinero a sus jugadores. La cosa tenía su explicación, porque algunos muchachos de clase modesta que demostraban excelentes condiciones para jugar a fútbol, no tenían en cambio medios económicos. Y entonces a estos jugadores se les pagaba el equipo, zapatos, medias, pantalones, camiseta y se les daba además algún dinero para los gastos de tranvía. Una vez, entre muchos casos, al conserje del club (Manuel Torres) que se le presentó un muchacho que jugaba en el segundo equipo del "Inter". (Internacional FC)
– A mí, señor Torres, me gustaría jugar en el Barcelona. 
– Pues pásate cualquier día a primeras horas de la mañana, que te verá el señor Peris de Vargas. 
– Oiga, señor Torres, una pregunta: ¿cuánto paga el Barcelona a sus jugadores?

Manuel Torres considero aquello como un insulto y el presunto jugador de nuestro club, tuvo que echar a correr por miedo a sus iras.