
Tras el estallido de la Guerra Civil Española Urquiaga, como muchos otros futbolistas españoles, se trasladó a México, donde acabó fijando su residencia. Terminó su carrera a mediados de los años 1940, tras jugar en el CF Asturias y el CD Veracruz, donde formó parte del histórico equipo que logró el primer título de Liga del club, en 1946. Durante esta etapa fue conocido con el apodo de el gordo, debido a su sobrepeso en los últimos años de su carrera. Después de su retirada dirigió desde el banquillo a los tiburones, conquistando la Copa México en 1948.
Destacaron también sus éxitos como entrenador del Tampico, con el que se proclamó, en 1953, campeón de Liga y del Trofeo de Campeones por primera y única vez en la historia del club.