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dimarts, 7 de febrer de 2012

Lazio - FC Barcelona... Un partido que no se jugo por miedo "a la politica"

En la temporada 1975/76 el Barça jugó la Copa de la UEFA. El rival, en dieciseisavos de final, fue el Lazio de Roma. El partido de ida se debía disputar en el Estadio Olímpico de Roma, el 22 de octubre de 1975, pero no fue así porque el Lazio se negó a jugar, por lo que el Barça fue declarado vencedor del encuentro por 0 goles a 3. Esta es la historia de por que no se jugó aquel partido. En toda Europa se sucedían las protestas contra el régimen dictatorial del General Franco, y su régimen, que ya estaba dando los últimos coletazos. Italia no era una excepción. El clamor internacional levantaba la voz una y otra vez para que en España se instaurara una democracia después de 40 años de cruel dictadura. La gota que colmó el vaso fueron los fusilamientos el 27 de septiembre de 1975 de 3 miembros del FRAP y 5 de ETA, condenados por haber asesinado a varios policías. El gobierno de Franco, a pesar de no fusilar a 6 condenados más, entre ellos 2 mujeres embarazadas, fue fuertemente criticado. El martes 7 de octubre saltó la noticia en Italia: "El Lazio de Roma puede no jugar el partido contra el Barcelona el próximo día 22 ante las amenazas de los extremistas de izquierda y de derecha". Los de extrema izquierda prometieron que el partido no se jugaría porque no lo iban a permitir, en protesta por la situación política española, y los de extrema derecha prometieron represalias si el partido no se jugaba. En definitiva, estas amenazas y la posibilidad de que se produjeran incidentes extradeportivos durante el encuentro hicieron que el Lazio se planteara la cancelación del partido. El presidente del Lazio, Umberto Lenzini, era partidario no jugar el partido. Los jugadores italianos, en cambio, eran partidarios de jugarlo. Así lo hizo público el capitán del equipo, Giuseppe Wilson, que habló en representación de la plantilla. A pesar de todo, el día 9 de octubre el Lazio se retiró definitivamente. Lenzini prefería la eliminación, la descalificación y la multa, antes que arriesgarse a unos incidentes de magnitudes imprevisibles. Una vez más la política pudo con el deporte, un hecho lamentable, pero veridico. Artemio Franchi, presidente de la UEFA y de la Federación Italiana de Fútbol, fue el que se mostró más crítico con el gobierno español: "Estoy trabajando para construir un frente unido que aisle el fútbol español del resto de Europa". Estas declaraciones, aparecidas en el rotativo comunista "Paese Sera", fueron desmentidas posteriormente por un portavoz del organismo europeo, pero ya estaban en boca de todo el mundo. Huelga decir que se recibieron como un golpe bajo en los medios de comunicación españoles, que destrozaron sin piedad al dirigente italiano, culpándole de que el Lazio se negara a jugar el partido de ida. A pesar de todo, la decisión del club romano fue matizada por el gobierno italiano. Así, el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano puso de relieve que el gobierno no había influido para nada y también que "las relaciones entre los dos países son normales". En la reunión del martes 14 de octubre, en Berna, la UEFA le exigió a la Federación Italiana la confirmación de la renuncia. Podría surgir una nueva fórmula de emergencia: aplazar la eliminatoria o jugar en un campo neutral y sin público. El Barça estaba dispuesto a aceptar ésta segunda decisión. Viena era la ciudad escogida para jugar el partido y el árbitro sería el belga Delcourt. Tampoco prosperó esta solución y la UEFA otorgó un 0-3 al FC Barcelona, entrenado por aquel entonces por Hennes Weisweiler, y en el partido de vuelta los goles no tendrían valor doble en caso de empate.

http://hemeroteca.mundodeportivo.com...08272/pdf.html

Al Barça no le gustó este asunto y hubiera preferido jugar en Roma, pero lo que sí que tenía claro es que no iba a renunciar al partido de vuelta en Barcelona, ya que había redactado el presupuesto de la temporada teniendo en cuenta ese partido. Por otro lado, al Lazio le convenía jugar el partido de vuelta para ahorrarse una indemnización económica al Barcelona y la sanción que le habría impuesto la UEFA. Sea como fuere, el Lazio jugó el partido de vuelta. En el partido de vuelta jugado el 5 de noviembre de 1975, salieron estos dos onces


Barcelona: Mora, Tome, Costas, De la Cruz, Migueli, Neeskens, Marcial, Asensi (Corominas), Cruyff, Sotil, Fortes.
Lazio: Pulici, Polentes, Di Chiara, Manfredonia, Gredin, Re Cecconi, Garlaschelli, Brignani, Chinaglia, Boddiani, Giordano (Ferrari).
Goles: 1-0 Sotil, 2-0 Cruyff, 3- 0 Neeskens, 4-0 Fortes.

Aquel día, además Johan recibía el Balon de Oro, al Mejor Futbolista de la temporada 1974/75. Apenas 30.000 personas estaban en el Estadi, un día bastante frio y una eliminatoria más que sentenciada evitaron una gran entrada. Verdaderamente una pena mezclar la politica y el deporte, pero eran años muy revueltos. Solo catorce días después moría Franco y España comenzaba una nueva andadura politica.

Operación Camp Nou

Joan Poquí (Mundo Deportivo)


El Camp Nou tiene mañana una misión de cuyo éxito depende en buena medida que el Barça de Pep Guardiola se clasifique para su tercera final de Copa en cuatro años. El conjunto azulgrana, con una precariedad de efectivos sin precedentes, necesita más que nunca que su afición contribuya a poner una marcha más para eliminar al Valencia y llegar a una final que liberaría mucha presión de las espaldas de los jugadores de Guardiola. El vestuario espera que la afición comprenda que está ante una de las grandes ocasiones de la temporada, uno de los partidos del año, y dé ese impulso extra que compense el tremendo desgaste que acumula el equipo.

Sólo si se alcanza la final de Copa habrá merecido la pena todo el esfuerzo de un mes de enero terrible que está pasando factura a la plantilla barcelonista. No sólo la eliminatoria de Copa ante el Real Madrid y la ida de la semifinal frente al Valencia, sino también los octavos ante Osasuna han obligado al Barça a ir a tope después del parón navideño. El conjunto de Pep acabó la primera mitad de la temporada con un nivel óptimo de rendimiento que fue cortado de cuajo por las vacaciones. Al regresar, ha habido que competir al máximo con poco tiempo para reponer fuerzas y, además, se han multiplicado los percances en forma de lesiones, que se han sumado a la baja forzosa de Keita.
En busca de un subidón
Todo este esfuerzo tendrá una gratificación para el equipo y para los aficionados si el equipo llega a la final de Copa. El equipo necesita la inyección moral de saber que mantiene abiertos tres frentes competitivos. De otro modo, con la Liga muy complicada por la ventaja del Real Madrid y por el calendario inmediato, todavía muy incómodo para los azulgrana, los próximos partidos de Liga y Champions adquirirían tintes dramáticos. Por ello, el Barça-Valencia de mañana debe ser afrontado como una eliminatoria de Champions, consideración que ya puso sobre la mesa Guardiola.
Para el Barça es un día señalado. Y motivos para asisitir al Camp Nou no faltan. A pesar de que la ola de frío no ha remitido y la previsión para mañana a la hora del partido es de un grado aproximadamente, la afición culé ya demostró el sábado que no abandona al equipo. Guardiola tuvo unas palabras de reconocimiento a la 'gent blaugrana' tras el choque ante la Real Sociedad: “Me arrodillo ante nuestra afición”, dijo en dedicatoria a los que desafiaron al frío. Mañana es necesario un nuevo esfuerzo para arropar al equipo y el partido está programado para una hora antes: es decir, si fue posible estar con el equipo a las diez de la noche más fácil será hacer el esfuerzo a las nueve. Eso puede dar otro argumento: si no hay prórroga, habrá metro.
El factor Camp Nou no ha fallado casi nunca, y menos con el buen resultado de la ida. Empatando en el primer partido, el Barça de Guardiola siempre ha superado la eliminatoria, tanto en Copa del Rey como en Champions o en Supercopa. Precisamente el último precedente corresponde a esta última competición y data del pasado verano: 2-2 en el Bernabéu en la ida y 3-2 en la vuelta. En contrapartida, también en Valencia se airea un moderado optimismo: recuerdan que de seis casos en que el Valencia empató como local en la ida en eliminatoria de Copa, en tres salió airoso. Igualmente, recuerdan que las últimas cuatro eliminatorias a doble partido entre ambos equipos han tenido un desenlace favorable a los 'che'.

Es conveniente, pues, que el Camp Nou no deje solo al equipo. El conjunto de Pep no eliminó al Madrid para quedarse a las puertas de la final.
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Esperemos que mañana con una hora de adelanto sobre el partido del pasado sabado, los socios blaugranas acudan y complenten una entrada superior a esos 3/4 de entrada. En el partido del sabado, poco más de media entrada. En este partido nos jugamos mucho, aunque sea el tercer trofeo en importancia de esta temporada... Hay que llegar a la final y luego intentar ganarla.
Este miércoles tenemos uno de los partidos más importantes de este año, suponiendo que no pueda jugar Busquets y sí Alexis y Xavi como se indica, habría que salir con: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Mascherano, Xavi, Iniesta; Cesc, Alexis y Messi.