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dijous, 31 de maig de 2018

Cap. 4824: Un whatsApp, llamado FC Barcelona

En una entrevista, Jordi Évole preguntó al central del FC Barcelona si realmente tenían un grupo de WhatsApp de la plantilla, y éste reconoció que sí: 
- "Se llama FC Barcelona", contestó Piqué, a lo que Évole contestó con una sonrisa irónica: 
- "Qué original", comento Évole. A continuación aseguró Piqué que se trataba de un grupo creado "para comunicar las horas a las que tenemos los entrenamientos y los actos".
Y, sin comerlo ni beberlo, Ousmane Dembélé se llevó un "dardo" inesperado de parte de Gerard Piqué, que hizo partirse de risa a media plantilla y también a Ousmane Dembélé, aunque el joven talento francés puso una expresión sorprendida mientras reía, como diciendo: "¿Por qué yo?".
- "El grupo va bien para avisar de los horarios a Dembélé, que siempre llega tarde", fue lo que soltó Gerard Piqué, dirigiéndose al joven atacante francés del FC Barcelona, que parece que poco a poco cada vez está más integrado en la plantilla culé, al ser ya objeto de las bromas de Gerard Piqué y del resto de sus compañeros, siendo como es el "novato" de la plantilla.

Cap. 4823: Mazinho, le gasta una broma a su hijo pequeño

Rafinha Alcantara, centrocampista tiene una curiosa y cruel anécdota de cuando realizó las pruebas para jugar en el Barça, en declaraciones a los medios, explica:
- "Cuando había hecho la prueba, mi padre (Mazinho) vino y me dijo que no la había pasado. Tal cual. Que no me querían. Que no contaban conmigo. Imagínate eso para un niño de 12 años, pues más o menos te hundes. Pero a los cinco minutos, me llamó mi madre diciendo que estaban de broma. Estaban todos compinchados"
Con sangre carioca corriendo por sus venas, es de los que siempre se lo toman todo con una sonrisa y podrían bromear todo el día acerca de cualquier cosa, por eso la "broma" le dejó tocado varias horas. Pero lo sorprendente es que apenas un año antes, Rafinha jugaba de portero y le hubiera gustado serlo y en el Real Celta tenía un héroe, Dutruel

Cap. 4822: Para el Barça fichar un central, ¿misión imposible? (III)

Frédéric Déhu (3,4 millones): Jugo pocos encuentros que jugó en el Barcelona durante su breve paso por el club. Apenas 11 participaciones y la sensación de haber caído en desgracia. Déhu formó parte de una etapa gris y volvió a su país un año después de la mano del PSG. Curiosamente, terminó su carrera en el Levante.

Mario Álvarez (3 millones): Fue un fichaje inesperado y por llegar recomendado por Eusebio, que lo conocía de su etapa en el Valladolid. Mario era un central sin mucha envergadura, pero muy rápido. En el Barcelona nunca llegó a tener continuidad y pronto se vio que sería un jugador que no contaría con oportunidades como así fue. En la actualidad juega en Muangthong United F.C.de Tailandia.

Jeremy Mathieu (20 millones) Era un lateral izquierdo que se había reconvertido a central hacía un año y cuyo fichaje fue marcado como prioritario para el equipo blaugrana al punto de pagar hasta 20 millones de euros al CF Valencia en 2014.

Jose Edmilson (8 millones): A pesar de ganar títulos importantes con el equipo blaugrana, sus continuas lesiones le impedió ser más continuo en la titularidad del equipo. 

Evidentemente me habre dejado alguno, usar solo la memoria trae sus consecuencias

Cap. 4822: Para el Barça fichar un central, ¿misión imposible? (II)

Patrick Andersson (8 millones): No pudo cumplir con las expectativas y formar parte de una época negra del club. Andersson llegó tras una carrera solvente en el Bayern de Múnich, donde era una pieza importante. En el Barcelona nunca exhibió el mismo nivel. En parte porque llegó a equipo muy distinto, con otro sistema, y con muchos metros a su espalda. En el conjunto blaugrana llegó en el invierno de su carrera, sufrió muchas lesiones y exhibió una lentitud que penalizó mucho su rendimiento. 

Phillippe Christanval (7 millones): Otro fichaje de esos fichajes exóticos para el centro de la defensa. La apuesta fue de "Charly" Rexach, que escogió al central francés cuando hacía funciones de director deportivo en la Era Gaspart. Internacional en las inferiores de Francia, en su país era comparado con Laurent Blanc, otro central que no terminó de cuajar en el club. El paso de Christanval fue totalmente insustancial. El francés era un central elegante pero sin cintura y con muchos problemas para compensar su falta de velocidad. Tras su paso por el Barcelona nunca llegó a cumplir con las expectativas; ni en el Marsella ni en el Fulham.

Wiston Bogarde (5 millones): No engañó a nadie en su presentación: apenas pudo dar cinco toques seguidos. Sus virtudes eran otras: un defensa polivalente, capaz de ocupar el centro de la defensa y el lateral izquierdo, gracias a su velocidad. Bogarde era un defensa rocoso, menos agresivo de lo que sugería su imagen, pero con una técnica muy limitada. Pese a todo, fue protagonista en el Ajax del 95 y el Barcelona de Van Gaal. En el Chelsea, en cambio aún recuerdan como se aferró a su contrato a pesar de no contar para nada. Años más tarde reconocería que fue una cuestión de pragmatismo: Bogarde no estaba dispuesto a renunciar a su dinero. 

Lilian Thuram (5 millones): Llego junto a Zambrotta de la Juventus. Ambos parecían los fichajes perfectos para terminar de apuntalar el Barça de Rijkaard, pero su llegada coincidió con el extravío de ese equipo. Lejos del sistema de ayudas del conjunto italiano, inmerso en un equipo desordenado, a Thuram se le vieron todas las costuras. El francés llegó sin la plenitud física de sus mejores años en la Juventus y no logró dejar su huella en el club, a pesar de haber tenido una carrera llena de éxitos. Algunos todavía le recuerdan en el Tamudazo. 

Laurent Blanc: (4,6 millones) comenzó a llamar la atención de los grandes clubes europeos y finalmente acabó fichando por el FC Barcelona,1​ entrenado por Bobby Robson. En una temporada triunfal, Blanc logró ganar en el conjunto azulgrana una Supercopa de España contra el Atlético de Madrid, una Recopa de Europa contra el París Saint-Germain, y una Copa del Rey contra el Real Betis Balompié. Sus frecuentes lesiones le impidieron afianzarse en el once titular del Barcelona. Tras un año en el Barça, Blanc decidió abandonar el club pensando en asegurar su participación en la Copa Mundial de Fútbol de 1998 disputada en Francia.

Cap. 4822: Para el Barça fichar un central, ¿misión imposible? (I)

El fichaje de un central se ha convertido desde hace años en una cuestión de estado para el FC Barcelona. El último ha sido Yerri Mina (11,8 millones de €), pero el club sigue sin dar con la tecla para garantizar el futuro de una posición que parece maldita. Veamos algunos de esos sonados fracasos en la línea central:

Dmitro Anatóliyovich Chygrynskiy (25 millones): Fue uno de los fichajes más extravagantes de la era del PepTeam. El técnico estaba dispuesto a hablar de diferentes nombres para otras posiciones pero, para el central, la apuesta era innegociable: había que fichar a este defensa desaliñado del Shakhtar. Casi nadie había oído hablar de él, pero Pep quedó impresionado cuando se enfrentó a él y el Barça pagó 25 millones. En el club blaugrana pareció un marciano, un outsider con inquietudes (se le vio en el festival de música independiente Primavera Sound) que no encajó ni en el vestuario ni la exigencia del club. Chigrinsky exhibió un buen manejo del balón, pero su falta de velocidad complicó su integración en el equipo

José Martín Cáceres (16,5 millones): Uno de los primeros fichajes de Pep Guardiola. El uruguayo parecía tener un buen perfil para el Barcelona: un central rapidísimo y explosivo. Pero siempre pareció fuera de la zona de confort. Desordenado en defensa y sin la pausa necesaria para participar en el juego de posesión. En la Juventus parece haber encontrado su sitio, aunque en la posición de lateral. Actualmente juega en la SE Lazio

Emmanuel Petit (10 millones): Formo parte de una operación junto a Overmars que llegó tras el traspaso de Figo al Real Madrid. El principal problema de Petit fue que aterrizó pensando que jugaría de mediocampista pero Serra Ferrer tenía otros planes para él. En sus memorias, el francés se despacha a gusto con una honestidad brutal. "Cuando entré para conocer a mis compañeros, la mayoría de ellos no me prestaron atención ni me saludaron. En poco tiempo vi que había tres clanes bien establecidos: los catalanes, los holandeses y los demás". Con Serrar Ferrer también se cobra algunas facturas: "Era un incompetente y un payaso".
Petit se fue del Barcelona por la puerta de atrás -antes había hecho historia en el mejor Arsenal que se recuerda- y su vida está cargada de anécdotas que justifican su fama de 'enfant terrible'. 

Henrique Adriano (8 millones): Un fichaje extraño de Laporta y Traffic, tuvo un paso fugaz por el club, en el que ni siquiera llegó a debutar en partido oficial. A Guardiola le bastaron algunos entrenamientos y un partido de pretemporada para no contar con él. Forma parte de la leyenda negra de centrales, aunque apenas se le recuerda (más allá de asociarle a otro brasileño, el delantero Keirrison).En la actualidad juega en el Nápoles, y ha tenido incluso participación en la canarinha, tras pasar por equipos como el Racing Santander, el Bayer Levekusen o el Palmeiras

Cap. 4821: Richard Dutruel, el Ed Warner blaugrana

Richard Dutruel fue el elegido para cerrar el debate en el marco del FC Barcelona después de que el holandés Ruud Hesp dejara la entidad azulgrana en junio de 2000. Van Gall escogía a Dutruel, que había brillado cuatro temporadas en el Celta de Vigo, pero solo aguantó dos campañas (2000/01 y 2001/02) y la segunda no jugó ni un partido.
El portero galo fue incapaz de haberse ganado la titularidad indiscutible que le fue arrebatada, en primer lugar, por Pepe Reina y, más tarde, por Roberto "Tito" Bonano. Por su físico, muchos aficionados lo comparaban con Ed Warner, el portero del "Toho" en la mítica serie "Campeones", su melena lo hacía inconfundible. En el 2002, consiguió la carta de libertad y fichó por el Deportivo Alavés tras rechazar ofertas del RCE Espanyol y FC Stade Rennais. Con el equipo de Vitoria no pudo evitar el descenso y optó por cancelar el contrato para regresar a su país y fichar por el Racing de Estrasburgo, donde las lesiones preciptaron que colgara los guantes en 2005 después de otra temporada sin poder jugar.

Cap. 4820: Alfonso Pérez, se "cambia" las botas

Ese mismo día, el nuevo delantero del FC Barcelona, que no fue tan contundente como Gaspart en defensa de su barcelonismo desde pequeño, aunque sí que aseguró que para él "es un sueño estar aquí", y explicó que, desde que Joan Gaspart le trasladó hace más de un mes su interés de ficharle, se comprometió a "no escuchar las ofertas de ningún otro club". Por este motivo dio tanto las gracias a Joan Gaspart por haber confirmado su fichaje como al presidente del Betis, Manuel Ruiz de Lopera, por haber facilitado su marcha del club andaluz tras haber descendido a Segunda División. El jugador barcelonista informó también de que ha decidido cambiar las botas blancas que utilizó durante su etapa en el Betis, que podrían recordar a los aficionados su pasado madridista, por otras de color dorado, por ser éste "el color del Centenario del FC Barcelona y porque", puntualizó, "espero iniciar una nueva etapa dorada para mí y para el club".

Cap. 4819: Joan Gaspart presenta a Alfonso como "un barcelonista de toda la vida"

El 13 de agosto de 2000, el presidente del Barcelona, Joan Gaspart, sorprendió al presentar al delantero Alfonso Pérez Muñoz, que ha fichado para las próximas cuatro temporadas, como "un barcelonista de toda la vida", pese a que se formó deportivamente en la cantera del Real Madrid. "
- "Fichamos a un jugador cuyo sueño ha sido toda la vida fichar por el Barcelona", aseguró Gaspart, quien aprovechó para defender el barcelonismo de Alfonso una anécdota que éste tuvo de niño, cuando presenció en 1985 la conquista del título de Liga por parte del Barcelona en campo del Valladolid. El propio Alfonso explicó que, tras el partido, al que había acudido con un amigo y el padre de éste, se fueron al hotel en que se encontraba el Barcelona para pedir autógrafos a los jugadores y allí se cruzó con el presidente blaugrana, josep Lluís Núñez, a quien le pidió unos escudos del club pero sólo pudo entregarle uno. Alfonso le dio el escudo a su amigo y Núñez le dijo que ya le entregaría otro en otra ocasión, por lo que Gaspart aprovechó para entregarle al jugador un 'pin' del Barcelona "en cumplimiento de la promesa que le había hecho el presidente Núñez".