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dimecres, 14 de febrer de 2018

Cap. 4472: Primer partido de Catalunya, tras la muerte del dictador [II]

El partido se jugo el 9 de junio de 1976. En el equivo sovietico solo acudieron 13 jugadores, pertenecientes todos ellos a los equipos de la antigua capital de la URSS: Torpedo, Estrella Roja, Wspartak, Dinamo. Apenas se llego a un tercio de la capacidad del estadio. A pesar de las excelentes condiciones del coliseo blaugrana, una pertinaz llovizna impedió una entrada mejor para el equipo. Por el talante "politico" que despertaba el encuentro en los carteles se anunciaba la Selección de Rusia, a pesar de que la mayoría de los que acudieron eran del equipo internacional de la URSS. A pesar de que el Barcelona no intervino ni en la planificación del amistoso y que solo cedia el campo a la FCF (Federación Catalana de Futbol), el club recibía una multa de 100 mil pesetas por la pitada recibida la "Marcha Real"

Catalunya - Selección Rusa 1 - 1
Catalunya: Mora, Ramos, Costas, Verdugo, Ortiz Aquino, Neeskens, Rexach, Solsona, Cruyff (Manolin Cuesta), Marcial (Fernandez Amado), Caszely
Rusia: Gontar, Nikunlisov, Shevtsov, Olshanski, Novikov, Petrushin, Chesnokov, Dolmatov, Jakubik (Sajarov), Maksimenkoc (Isvruz), Shepel
Goles: 1-0 Neeskens, 1-1 Makesimekoc

Cap. 4472: Primer partido de Catalunya, tras la muerte del dictador [I]

El Camp Nou acogió el primer partido de la selección catalana tras la muerte del dictador Francisco Franco. No fue una iniciativa de la Entidad, pero sí que colaboró abriendo las puertas de su terreno de juego, donde se concentraron unos 35.000 aficionados. La idea de que fuera Rusia el rival surgió de Francesc Sanuy, director de Fira de Barcelona (que por primera vez contaba con una representación de la Unión Soviética) y que había organizado los actos del 75 aniversario del Club. El equipo catalán lo integraban jugadores del Barça y del Espanyol, con independencia de sus orígenes, para poder formar un seleccionado más potente con el que hacer frente al duelo con los rusos.
El partido tenía un alto contenido simbólico. La Banda Municipal interpretó el himno nacional ruso y la "Santa Espina", que fue escuchada aunque no estaba autorizada. Por eso una de las autoridades obligó a interpretar la Marcha Real, que fue pitada. En el palco del Estadio, el presidente Montal tuvo que dar explicaciones, y el secretario general del Club, Joan Granados, junto con el gerente Jaume Rosell, tuvieron que ir a declarar a comisaría. Un mes después a Granados se le impuso una multa de 100.000 pesetas.