Mundo Deportivo
La FIFA ha denunciado al Barça por irregularidades en el fichaje de diez
futbolistas extranjeros menores de edad. Nueve siguen en el club (los
coreanos Paik, Lee y Jang, los franceses Theo Chendri y Kais Ruiz, el
japonés Take, el estadounidense Ben Lederman, el camerunés Patrice y el
holandés-nigeriano Bobby), mientras que el décimo, el guineano Abdoul
Diallo, que ya no viste de azulgrana, protagoniza el caso más
sorprendente. Porque sus padres residen en Manresa desde 1999, cinco
años antes del nacimiento del presunto fichaje irregular del Barça.
Por motivos laborales, Bente Diallo lleva ya quince años en la capital
del Bages. Su mujer regresó a Guinea para dar a luz a Abdoul el 2 de
enero de 2004. A los tres meses del nacimiento, madre e hijo viajaron a
Manresa y en 2007, ya se establecen de forma permanente. Abdoul logra la
residencia y se escolariza.
En 2008, con 4 años, Abdoul empieza a jugar en el Sagrada Família, y a
los 7, en 2011, el Barça lo ficha para su Prebenjamín, dirigido por Rafa
Rodríguez. La pasada campaña, Abdoul milita en el Benjamín D de Óscar
Hernández y marca 17 goles en 27 partidos.
El error de la FIFA
La FIFA, en su exhaustivo informe, basa la irregularidad en que al
producirse el fichaje Abdoul era extranjero, como pasa con miles de
futbolistas en Catalunya, y que además el Barça era su primer equipo en
España, dando a entender que aterrizó expresamente para ingresar en La
Masia. Ahí está el error de la FIFA, ya que ignora la existencia del
Sagrada Família al no participar en competiciones de la Federació
Catalana sino del Consell Comarcal.
Debido a los estudios, la familia de Abdoul y el Barça acordaron que
este año militaría en el Benjamín A del Manresa, con el que ayer ganó
2-0 y que lucha por la Liga y por el ascenso a Preferente con el Jabac y
el Rubí. El Barça sigue su evolución de cerca.
La sentencia de la FIFA, que incluye a Abdoul, ha sentado muy mal a su
padre Bente, que junto con el asesor de la familia, Bernat Bernabeu, ya
han puesto el asunto en manos de un abogado de Manresa. La indignación
del padre de Abdoul es doble: por un lado, por utilizar a su hijo para
ensuciar la imagen del Barça, que durante las dos temporadas que Abdoul
vistió de azulgrana, y aún ahora, trató de maravilla al niño; y por otro
lado, porque no quiere que nadie piense que ha llegado a España para
que su hijo jugara en el Barça, sino que lo hizo mucho antes y por
motivos laborales que no tienen nada que ver con el fútbol. La familia
espera de la FIFA, como mínimo, una disculpa.

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Queda demostrado que la FIFA ha sido el elefante que ha entrado en una
tienda que vende cristales, arrasando con todo... sin mirar lo informes
que el Barça envio en su día sobre estos jugadores. Un "jugador" que
llego con apenas cinco meses para jugar en el Barça, según los informes
del inutil que trabaja en la FIFA. Menuda precocidad, eso es de libro
GUINESS... Eso es un defecto de forma. Sorprende que desde cuatro meses,
que tenían esta sentencia y en vez de avisar al "culpable" extravían
esa sanción en un cajón de la mesa de Blatter o tal vez como vimos,
cuando no esta "bien" hace el tonto, claro que luego compra votos para
evitar esa denuncia por ingurias que tenía sobre la mesa