En una de sus primeras apariciones con el Barça, "Torito" Zuviría entró desde el banquillo en un partido complicado. El equipo estaba atascado y el Camp Nou empezaba a impacientarse. En una jugada algo atropellada dentro del área, el balón quedó suelto tras varios rebotes… y Zuviría, oportunista puro, lo empujó a la red casi sin ángulo.
Lo curioso es que él mismo contaría después entre risas que ni siquiera vio bien el balón, que simplemente metió el pie "por si acaso". Ese gol terminó siendo decisivo para asegurar la victoria.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada