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dilluns, 23 de febrer del 2015

Cap. 1544: "Nacho" Solazabal nos da una Copa de España

Era el 23 de diciembre de 1987, FC Barcelona 81 - Real Madrid 83. Ese es el tanteo que señala el marcador del Pabellon Polideportivo Pisuerga de Valladolid, apenas quedaban falta 12 segundos para el final. El balón está en las manos de "SuperEpi", que debe sacar de banda desde mitad de la cancha. La bola llega a las manos de "Nacho" Solozábal (doce segundos), que atraviesa botando la línea del centro de la cancha, ante la atenta vigilancia de Jou Llorente. Solozábal pasa a Jiménez (nueve segundos), que se encuentra, de espaldas a la canasta, a la altura de la línea de 6,25. El alero barcelonista se gira, enfrenta el aro sin llegar a amenazar con el tiro y pasa la pelota a "Chicho" Sibilio (seis segundos), que intenta infructuosamente encontrar posición de lanzamiento con Fernando Martín y Wendell Alexis pegados a su cuerpo como dos ventosas. Sibilio se deshace del ferreo marcaje, bota dos veces (cinco segundos), ve a Solozábal (cuatro segundos) a su derecha libre de marca y le envía el balón. El base del Barça recibe (tres segundos) y se levanta desde la línea de tres puntos (dos segundos) mientras Llorente llega una décima de segundo tarde para entorpecer el lanzamiento. El balón vuela (un segundo)...

Poco antes todo parecía decidido, un triple de Fernando Martín a falta de 1:47 había colocado al Madrid cuatro puntos arriba (79-83) y puesto el triunfo en bandeja para los blancos. Lo insólito de la acción (no era el tiro lejano precisamente la mejor faceta del mayor de los hermanos Martín) y el poco tiempo restante parecían el mazazo definitivo para los culés. Una canasta de Solozábal acercaba al Barça a dos (81-83) y una falta en ataque de Romay añadía emoción al asunto a falta de 36 segundos. El siguiente ataque blaugrana se saldó con penetración de Solozábal y personal de Llorente, muy protestada por el base madridista. Entonces, la jugada decisiva. Epi, Solozábal, Sibilio, Jiménez, de nuevo Solozábal, el balón volando y besando la red, los puños en alto, la Copa del Rey y la gloria.

El triple de Solazabal