
Ronaldo había pedido el permiso a Robson, ya que este, habia concedido cuatro días de fiesta a la plantilla y Ronaldo vio la posibilidad de disfrutar en familia de estas fechas tan especiales. Es evidente que Ronaldo se equivoco y a su llegada a Barcelona no entendía el alboroto de sus actos. Quizas creyó que el Carnaval se celebra en todas partes por igual. Y creyo que los cuatro días de fiesta, tambien lo eran en Barcelona. Aquel fue el primer desencuentro entre la directiva y Ronaldo... que a la larga lo llevaría al Inter
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