El 12 de febrero de 1975, el FC Barcelona publicaba una nota a sus
socios, por los echos acaecidos el 9 de febrero, anterior en La
Rosaleda. Sorpende algunas palabras como democracia en plena dictadura,
este manifiesto daría mucho que habas y algún toque por parte de la
Federación a Montal y su Junta Directiva, por exprasar ese favoritismo
de aquella época. La nota decía:
Cuando el fútbol no es deporte, quienes piensan que debe serlo están
obligados a expresar su parecer. Con mayor motivo si han sido elegidos
para regir el club que cuenta con el mayor número de socios del país y
con más actividades deportivas. En su consecuencia, el Consejo Directivo
del Fútbol Club Barcelona, por acuerdo unánime de sus miembros, se ve
obligado a comunicar a sus socios y simpatizantes lo siguiente:
1. La junta ha estudiado todos los hechos y las informaciones relativas
al partido jugado con el Málaga Club de Fútbol, el pasado día 9 y,
ponderando serenamente lo acaecido; ha llegado a la conclusión de la
necesidad de ejercitar cuantas acciones y recursos estén a su alcance,
no sólo en relación con dicho partido, sino respecto a lo que implica
como culminación de una vasta campaña desencadenada contra el Fútbol
Club Barcelona y lo que representa
2. El Fútbol Club Barcelona hace público que, con relación a la
alineación del jugador Sotil, se ha encontrado’ con dlficultades
absolutamente imprevisibles e insólitas, a su juicio, cuya falta de
fundamento avalan dictámenes juridicos solicitados de acreditados
juristas
3. Las dificultades administrativas y oficiales que han impedido la
normal alineaclón del jugador del Fútbol Club Barcelona Hugo Sotil
contrastan abiertamente con la tolerancia que en este terreno beneficia a
otros clubs
4. El Fútbol Club Barcelona identif¡ca la postura adoptada respecto a su
jugador Hugo Sotil con el comienzo de una campaña de abierta hostilidad
contra la entidad y lo que representa, y que se ha materializado en
ataques e insinuaciones contra la Junta Directiva, el entrenador y
determinados jugadores, y muy destacadamente con referencia al jugador
Johan Cruyff
5. El Fútbol Club Barcelona, aun aceptando que quizás el nivel de Juego
de su equipo ha descendido con respecto a la temporada anterior, quiere
dejar expresa constancia de la repercusión que en la marcha del equipo y
en la confianza de sus jugadores ha debido tener la referida campaña y
el trato que viene sufriendo en muchas de sus confrontaciones decisivas
6. Que las aludidas circunstarcias parecen obedecer a un plan
preconcebido, sobre todo si se comparan con las actuaciones arbitrales
respecto a otros equipos, siendo particularmente evidente al respecto lo
sucedido hace pocas jornadas en el propio campo de La Rosaleda, donde
un equipo ganó con escándalo y la consecución de algún gol fundamental
absolutamente inexistente, acompañado de la expulsión de un jugador del
Málaga; es decir una situación diametralmente opuesta a la del pasado
día 9
7. Interesa subrayar, sin embargo, que el Fútbol Club Barcelona nunca ha
puesto ni pondrá en duda la honorabilidad de los árbitros españoles.
Antes al contrario, considera urgente reforzar al máximo su autoridad,
tan menoscabade actualmente por las presiones subterráneas y coacciones
ambientales de todo tipo a que se ve sometido. No puede haber jueces
justos si no hay jueces independientes
8. El Fútbol Club Barcelona es consciente de no ser el único perjudicado
por lo anómala estructuración del fútbol en este país, que adolece de
todos los inconvenientes y deficiencias derivados del centralismo más
acusado, tanto en su gestión como en su organización
Por ello, aboga por una democratización de las estructuras federativas,
con las participaciones razonablemente adecuadas de clubs de todas las
categorías y de aas distintas federaciones regionales, para devolver así
al concepto de "federación" su auténtico sentido
9. El conseJo Directivo del Fútbol Club Barcelona quiere hacer pública
su felicitación a los jugadores de su primer equipo por la entrega que
en defensa de sus colores demostraron en el partido del pasado domingo
en Málaga y, especialmente, el capitán Johan Cruyff por su ejemplar
comportarmiento y sentido de responsabilidad
Finalmente, expresa su confianza en que la campaña antibercelonista haya
tocado a su fin, asi como su convicción de que ha desembocado en fines
opuestos a, los que inicialmente perseguía: esto es, reforzando, más aún
si cabe, la unidad de la compacta masa de socios y simpatizantes del
Fútbol Club Barcelona en Catalunya y y toda España