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dilluns, 10 de setembre de 2012

Diada de Catalunya 2012 (IV)

La Senyera

Es uno de los misterios que rodean a su creación, todo es fruto de una leyenda de Wifredo "El Pilos",  Conde de Barcelona. El relato se sitúa en el siglo IX, un momento en el que no había nacido la heráldica ni nada parecido a los escudos personales. Pues bien, cuenta que el conde Wifredo, después de una batalla en la que había peleado valerosamente, pidió al emperador Ludovico Pío “que le diesse armas que pudiesse traher en el escudo, que llevaba dorado sin ninguna divisa, y el Emperador viendo que había sido en aquella batalla tan valeroso que con muchas llagas que recebiera, hiciera maravillas en armas, llegóse a él y mojósele la mano derecha de la sangre que le salía al Conde , y pasó los cuatro dedos ansí ensangrentados encima del escudo dorado de alto abaxo, haziendo quatro rayas de sangre, y dixo, estas serán vuestras armas, Conde“.

 Aunque su origen es ampliamente discutido. Otras teorías apuntan su origen a las armas de linaje de los Reyes de Aragón, conocido en la Edad Media como "signum nostri" o "la señal real de Aragón", mientras que otras vinculan su origen en el Condado de Barcelona como escudo de armas de los Condes de Barcelona. Este emblema de palos de gules y oro se usó en sellos, estandartes, escudos y pendones indistintamente, no siendo sino un emblema heráldico hasta que, con el nacimiento del Estado Moderno con los Reyes Catolicos, comenzó a ser símbolo territorial, al ser incorporado al escudo nacional.
La verdad es que si fuera con el Reino de Aragon, esto nos llevaria al siglo XII; cuando Petronila de Aragon se casa con el Conde de Barcelona: Ramon Berenguer IV.
La primera referencia que tenemos de la Senyera es tambien del siglo XII, cuando en una imagen de Alfons II, aparece un escudo con las cuatro barras.
Claro que sorprendentemente hay referencias a que Petronila de Aragón aportaba al matrimonio no las "Cuatre Barras, sino un escudo diferente y que era Ramon Berenguer IV, quien aporto a la Corona les cuatre barres.
Hay historiadores que piensan, en cambio, que las barras pueden tener alguna relación con la estrecha vinculación entre la casa real de Aragón y la Santa Sede. Sancho Ramírez viajó a Roma y se hizo vasallo del Papa, pagándole cada año una fuerte suma y obteniendo así su protección moral. Los documentos papales de ese tiempo ya llevaban cintas amarillas y rojas, y podría ser que esos colores hubieran pasado al único rey español bajo la tutela directa de San Pedro

 En verdad, "les cuatre barres" no pertenecen a ningún territorio porque son un emblema personal, y representan a un linaje de soberanos, la Corona de Aragon. Las casas reales o nobiliarias tenían enseñas propias que podían ser distintas de las que usaban los territorios bajo su dominio, como en este caso. Por poner un ejemplo: en el siglo XIV la enseña de la casa real de Aragón eran les cuatre barres, pero la de Barcelona era una cruz (que aún está en su escudo), la de Aragón la cruz de Alcoraz y cada territorio de la Corona tenía la suya.



Diada de Catalunya 2012 (III)

Nuestros simbolos

El Himne

Según la Ley 1/1993, de 25 de Febrero, la Comunidad Autónoma de Cataluña cuenta con su propio himno.

Su himno es originario de una melodía del folclore popular catalán, y la letra de un romance anónimo del siglo XVII. "Els Segadors" es el himno nacional de Cataluña desde final del siglo XIX. Fue prohibido durante la dictadura franquista. El texto actual es de 1899. Su autor es Emilio Guanyavents. Utiliza elementos de la tradición oral que ya había recopilado anteriormente el escritor y filólogo Manuel Milá i Fontanals en su "Romancerillo Catalán" en 1882. La música es de Francesc Alió, que la compuso en 1892 adaptando la melodía de la versión tradicional del "Els Segadors". Las armonizaciones musicales las efectuaron Lluís Millet y Enric Morera.
El himno tiene las características de un llamamiento en defensa de la libertad de la tierra. Recoge los hechos acaecidos durante el llamado Corpus de sangre, una revuelta protagonizada por alrededor de un millar de segadores el 7 de junio de 1640, día de Corpus Christi.

Cuando estalla la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), el rey de España, Felipe IV, se vio obligado a participar como consecuencia de su parentesco con el emperador romano-germánico Fernando II, su tío. En 1624, el Conde-Duque de Olivares presentó al rey su Gran Memorial, en el que, considerando que la autoridad y reputación de la Monarquía se habían deteriorado, proponía un plan de reformas encaminadas a reforzar el poder real y la unidad de los territorios que dominaba, con vistas a un mejor aprovechamiento de los recursos al servicio de la política exterior. Estas reformas, no obstante, encontraron una dura oposición en Cataluña.

La situación se agravó con la guerra contra Francia comenzada en 1635. En 1640, sobre todo a partir del mes de mayo, se produjo un alzamiento generalizado de toda la población del principado de Cataluña contra la movilización, y permanencia sobre el país, de los tercios del ejército real y contra la pretensión de que fueran alojados dentro de las poblaciones. Algunas se negaron a abrir sus puertas, como Sant Feliu de Pallerols o Santa Coloma de Farners. La represalia en Riudarenes (3 de mayo) y en Santa Coloma de Farners (14 de mayo) desencadenaría un rápido levantamiento armado de ciudadanos y campesinos que, de las comarcas gerundenses, se extendió hacia el Vallés y hacia Osona y el Ripollés. En esta tensa situación, el 7 de junio de 1640, día de Corpus Christi, un pequeño incidente en la calle Ample de Barcelona entre un grupo de segadores, trabajadores temporeros, y algunos barceloneses, en el cual un segador quedó malherido, precipitó la revuelta (Corpus de Sangre). Los revoltosos se apoderaron de la ciudad durante tres días. Los segadores no sólo se movían por su furia contra las exigencias del gobierno real sino también contra el régimen señorial catalán, ya que, desde el primer momento, los rebeldes habían atacado a los ciudadanos ricos y a sus propiedades. Ésta fue, por tanto, también una guerra civil entre catalanes. El balance de víctimas fue de un total de entre 12 y 20 muertos, en su mayor parte funcionarios reales, entre ellos el virrey, Dalmau de Queralt, conde de Santa Coloma. Este levantamiento marcó el inicio de la sublevación de Cataluña de 1640 o Guerra de los Segadores (1640-1652).

Diada de Catalunya 2012 (II)

Catalunya había tenido, durante toda su larga historia como nación soberana, una lengua, una moneda, un ejército, unas instituciones políticas y una cultura propias y claramente diferenciadas del resto de territorios "vecinos". Podemos afirmar que nuestro Estado fue una de las primeras democracias del mundo: las Corts Catalanes incorporan representantes de las ciudades y villas desde el año 1283. Pero Catalunya fue finalmente asimilada por los castellanos y convertida en otra provincia española ("provincia" es un término que se acuñó durante el Imperio Romano que significa "territorio de los vencidos"). El año 1700 muere sin descendencia Carlos II "El Hechizado", último rey de la dinastía de los Austria en España y su sucesión se convierte en un problema de política internacional.
Las fuerzas de Felipe de Borbón, representante del centralismo francés y del espíritu y los intereses aristocráticos y feudales, se enfrentan a las de Carlos de Austria, representante del espíritu federalista y descentralizador, así como de las clases medias y populares con lo que se establece un estado centralista.
En 1713, con el tratado de Utrecht, Catalunya deja de recibir el apoyo de las fuerzas aliadas. Las tropas castellano-francesas sitian Barcelona durante 13 meses hasta el triunfo (40.000 castellanos y franceses contra 5.300 catalanes!), que llega el 11 de Septiembre de 1714.
El general Villarroel y su consejero Rafael Casanovas dirigieron la resistencia, pero solo dos plazas podrían resistir algunos meses al sitio: Barcelona y Cardona. Barcelona resistió durante 13 meses hasta que la superioridad en soldados del otro bando terminó con la derrota el 11 de septiembre de 1714, cuando la ciudad fue asaltada. Con la ocupación militar del territorio se promulga, en 1716, el Decreto de Nueva planta, según el cual quedaba eliminada la nación catalana prohibiendo su lengua y aboliendo sus instituciones (el Consell de Cent, las Cortes, la Generalitat y el ejército), sus constituciones y su sistema fiscal y monetario.
Lo mismo pasaria 225 años después cuando el ejercito rebelde al mando de Paquito "El Chocolatero" ocupo Catalunya, nuevamente borro las instituciones catalanas e intento elimar el català, para imponer el idioma de Castilla, el castellano.



Diada de Catalunya 2012 (I)

L’Onze de Setembre Catalunya conmemora la derrota infligida por las tropas españolas de Felipe V de Borbón el año 1714. Catalunya, que hasta entonces había sido una nación soberana, perdió las libertades nacionales, las leyes propias del país y sufrió la prohibición de la lengua y la cultura catalanas.

Tras años de oscuridad, en 1932, en el marco de la II República española, Catalunya adquirió un Estatuto de autonomía que recuperaba una parte de sus libertades nacionales. Pero después de la Guerra Civil, la dictadura del general Franco comportó la represión más dura que jamás haya sufrido Catalunya, hasta tal punto que podemos hablar de un intento de genocidio cultural, con miles de fusilados y represaliados. Entre ellos se encuentra hasta el presidente del Gobierno de Catalunya, Lluís Companys, el único presidente europeo fusilado por el nazismo-fascismo.

En 1979 fue aprobado un nuevo Estatuto de autonomía de Catalunya, con el cual se dotó al país de unas instituciones y de un gobierno propio, pero aún no se ha logrado un nivel de autogobierno satisfactorio.

Celebramos la Diada desde la sociedad civil

Cada 11 de septiembre muchos catalanes y catalanas seguimos manifestándonos por las calles para reclamar el reconocimiento de nuestros derechos nacionales y más autogobierno.

La Festa per la Llibertat se configura como un acto político de la sociedad civil catalana para celebrar la Diada de una manera festiva y, a la vez, reivindicativa. Los catalanes queremos que esta celebración sea un acto público de afirmación y reivindicación nacional.

Queremos compartir esta reivindicación con todas las personas que viven en Catalunya, vengan de donde vengan. Sólo si tenemos más capacidad para decidir cómo queremos que sea nuestro país, podremos construirlo más justo, plural, solidario, integrador y sostenible.

Els Segadors