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El sábado, cuando Eusebio Sacristán
dio la lista de convocados para el partido que el domingo el Barça B
tenía que jugar contra el Alcorcón, Pol Calvet no estaba entre los 18
elegidos. El canterano, que sale de una lesión, ya fue convocado en una
ocasión, pero éste era el segundo partido consecutivo que tras su
recuperación se quedaba en la grada.
Pero el domingo, cuando
sobre las 8 de la tarde el Barça daba la alineación para jugar contra el
Alcorcón, Pol Calvet estaba en el banquillo. Pocas horas antes, su
estado de ánimo había cambiado por completo. Su buen amigo Sergi Samper
tenía que estar a disposición del primer equipo por los problemas
físicos que arrastra Sergio Busquets y Pol le sustituía en la
convocatoria. Ya no vería el partido desde la grada del Mini, sino desde
el banquillo. Y para que todo fuese completo, la buena actuación de sus
compañeros hacía que, con el encuentro decidido, Eusebio le hiciese
calentar y salir a jugar los últimos cuatro minutos en sustitución de
Kaptoum.
Se ponía de esta manera punto y final a 273 días en los
que el de Sant Cugat no lo ha pasado nada bien. Sus últimos minutos de
juego habían sido el 19 de enero, cuando en el minuto 83 entró en
sustitución de David Babunski en el partido del Mini entre el Barça B y
el Mirandés. Ya por entonces, sus problemas en los isquiotibiales -que
arrastraba desde hacía meses - le impedían rendir con normalidad. A
partir de ahí, unas semanas con un tratamiento conservador no pudieron
impedir que en marzo se decidiese que lo mejor era pasar por el
quirófano. Y se decidió que le operase el mejor especialista del mundo:
el doctor finlandés Sakari Orava. Sin embargo, precisamente por ser el
mejor, Orava tenía una agenda muy ocupada y Pol Calvet no era
intervenido hasta el 17 de abril, casi tres meses después de jugar sus
últimos minutos.
La operación fue un éxito, pero Orava ya le
avisó que la recuperación sería larga, entre cuatro y seis meses. A
partir de aquí, comenzaron las largas y duras sesiones de recuperación
en el gimnasio. Pol lo tenía claro: no tenía prisa para recuperarse, su
único objetivo era hacerlo al 100 por 100. Dobles sesiones diarias, en
muchas ocasiones con su compañero de equipo Joan Campins y con el
jugador del fútbol sala del Barça Ari Santos, le permitieron que la
herida cicatricase y él fuese recuperando el tono muscular. Pudo hacer
ya el stage de pretemporada junto a sus compañeros, pero no fue hasta el
26 de agosto cuando recibió el alta médica.
Era un paso más en
el camino, pero aún faltaba el alta competitiva. que llegó cuando el 3
de este mes de octubre entraba por primera vez de nuevo en una
convocatoria, la del partido ante el Lugo. No llegó a disputar ningún
minuto, no viajó en la jornada siguiente a Santander para enfrentarse al
Racing y tampoco entró en primera instancia en la del partido del
Alcorcón, hasta que la ausencia de Sergi Samper le dio la oportunidad de
estar en el banquillo y jugar cuatro minutos que, para él, valieron su
peso en oro.
"Felicidades al equipo por la victoria. Muy contento
por ti, amigo Pol Calvet. A seguir así". Este era el mensaje que
colgaba en las redes sociales poco después de acabar el encuentro, Sergi
Samper. Y lo acompañaba de una foto junto a Pol, en el vestuario,
después del partido. La casualidad quiso que una buena noticia para
Sergi, la posibilidad de jugar este martes con el primer equipo, fuese a
la vez una buena noticia para su amigo Pol, que 273 días después volvía
a sentirse jugador.
Desde aqui, desearle toda la suerte del Mundo a Pol Calvetm que por fin podra de nuevo de hacer lo que más le gusta y es jugar con sus compañeros y en el Barça
Ahora que Eusebio cuente de bastante con él, para recuperarse y coger la forma para ser nuevamente una de las piezas importantes en la salvación del filial... Muchos animos y a por todas